El crecimiento de la Universidad Científica del Sur, que hoy alberga a 50,000 estudiantes, no es producto del azar corporativo, sino de un propósito intergeneracional. El liderazgo de su CEO, Gonzalo Dextre, trasciende la validación de una gestión que ha triplicado resultados; es el reconocimiento a un legado familiar de educadores. Esta trayectoria honra la visión de su padre y fundador, José Dextre, quien sentó las bases de la sostenibilidad institucional al transformar un antiguo basural colindante a los Pantanos de Villa en un ecosistema universitario modelo.
Hoy, Gonzalo Dextre ha escalado esa visión fundacional hacia un modelo de gestión corporativa y excelencia educativa basado en cuatro pilares:
- Liderazgo Compartido y Retención de Talento: La dupla estratégica conformada por el CEO y el Gerente General, Luis Cardó, ambos herederos de una profunda vocación familiar por la enseñanza, impulsa una visión conjunta de país: elevar la calidad educativa en el Perú para evitar la fuga de talentos, ofreciendo estándares globales de formación dentro del territorio nacional.
- Gobernanza Inclusiva: La institución garantiza un entorno estratégico, meritocrático, inclusivo y libre de sesgos por identidad o preferencias. Esta equidad se refleja orgánicamente en la toma de decisiones: existe representación femenina en el Directorio, paridad en el liderazgo de las altas gerencias y un contundente 50% de liderazgo femenino en el Comité de Sostenibilidad, un órgano estratégico que articula transversalmente a todas las áreas de la universidad.
- De la Regeneración Urbana al Estándar Global Ambiental: Aquel primer acto de regeneración ecológica en los Pantanos de Villa es hoy el estándar operativo. El directorio ha impulsado una infraestructura que lidera la sostenibilidad en los campus universitarios en el país, operando ecosistemas académicos con certificaciones globales de construcción sostenible, eficiencia energética y circularidad hídrica.
- Eco-innovación y el valor de la marca: La institución demuestra que la alta exigencia académica y el enfoque humanista son rentables. Este compromiso innegociable con el entorno atrae al mejor talento docente y forma ciudadanos corporativos que entienden que el éxito profesional está indisolublemente ligado a la protección de la biodiversidad.
Esta trayectoria muestra al mercado y al entorno un modelo replicable: el prestigio de una organización educativa se sostiene únicamente cuando su crecimiento económico es el resultado directo de un impacto ambiental y social genuino, auditable y coherente en el tiempo.